Ultimos Posts 1. 08/02/2009 18:11 - BAUTIZADOS EN EL ESPIRITU SANTO ?Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, pero no todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.? (1ª Corintios 12:1... 2. 14/01/2009 10:24 - CULTIVEMOS NUESTRAS RELACIONES CON DIOS ¡Cuán grandes son tus obras, oh Señor! Muy profundos son tus pensamientos. El hombre necio no sabe, y el insensato no entiende esto. (Salmo 92:5-6) Dios puso en nuestras manos dos grandes libros que debemos leer juntamente: el uno es el libro de la creación, de la naturaleza, del universo; el otro es la Biblia. Este último nos ayuda a comprender el primero. El autor de los dos libr... 3. 08/01/2009 17:31 - MÁS PELIGROSO QUE LA BOMBA ATOMICA Los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra (la Palabra de Dios), guardados para el fuego en el día del juicio, y de la perdición de los hombres impíos. (2ª Pedro 3:7) El hombre domina la naturaleza, pero no se domina a sí mismo, y éste es su más grande problema. La Biblia no condena la ciencia, ni las capacidades del hombre, las presenta como do... 4. 04/01/2009 14:56 - DESPERTEMOS Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. (Efesios 5:14) Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño. (Romanos 13:11) Despertar a un hombre dormido, a veces es prestarle un gran servicio o incluso salvarle la vida. En efecto, el que duerme pierde conciencia de su situación en ese momento. Un ladrón puede haberse introd... 5. 13/12/2008 07:46 - ¿DONDE ESTAN? Oye? Mira? Inclina tu oído? Inclínate a él, porque él es tu Señor. (Salmo 45:10-11) Diez pobres leprosos echados fuera de la ciudad encuentran a Jesús en su camino. Concientes de su estado, se detienen a lo lejos y claman a él para que los sane. Sólo Jesús, el Hijo de Dios, podía sanar la lepra. No hay miseria demasiado grande que Jesús no pueda aliviar. Basta reconocerla y obedece... |