Ultimos Posts 1. 31/05/2011 21:28 - La Confesión de Merrix Nunca fui muy social. Lo acepté desde muy pequeño, ni bien fui enviado por mi padre a la Academia de los Doce. Mi ciudadanía como brelanita no me hizo las cosas sencillas en medio de Korth, así que pasaba todos mis días francos encerrado en los talleres de la Academia. Muchos sabían que mi abuelo era el genio creador de los warforged, pero no parecía importarle a nadie. Eran... 2. 31/05/2011 14:17 - Un Gorgón de Tres Cabezas Diversos agentes se vieron involucrados en la investigación de la desaparición de Merrix, líder de la sede sur de la Casa Cannith. Tan pronto como les resultó posible, Tharathai (agente de la Vía de la Luz), Garaghast (sub-secretario Cannith), Machine (mercenaria warforged), Manurok (eladrin emprendedor) y Johannes von Breton (el sorprendente desvanecedor) se embarcaron en la pelig... 3. 13/11/2010 13:04 - Choque y Fuga Momentos antes de la medianoche del Bisur de Sypheros, en el año 998 YK, las nubes empezaron a comportarse de una manera extraña justo encima del Cabo Lejano. La prisión de Dreadhold ya no tenía luces prendidas, a excepción de las linternas de la guardia. El viento arreciaba, y el cielo, encapotado y gris, amenazaba con dejar libre una tormenta como pocas se veían a mediados del ot... 4. 28/06/2009 20:01 - Piratas del Mar de Lhazaar :: La Maldición de la Perla Azul (Primera Parte) Extracto de la correspondencia enviada por Tanya Denari a un destinatario no especificado, pero que reside en una lujosa mansión en las campiñas de Thrane. Tras haber conseguido el "Weatherlight", encargado por Amadeus (quien está petrificado temporalmente, esperemos), y recogido por Vonn, de la Casa Lyrandar; llegamos a los principados Lhazaar, donde acompañando a Alquimio recorri... 5. 07/06/2009 20:01 - Entre el Basilisco y la Pared (Segunda Parte) ...Alapar Macalat tenía el vaso a menos de un centímetro de su boca, pero no lo bebía, estaba recordando, y eso requería concentración. ?Para ese momento ya teníamos ubicada Antigüedades Curio, que no era más que un viejo edificio abandonado. Hasta encontramos un guardia afuera, que por otro montón de piezas de oro soltó la lengua y nos contó la rutina, últimas reuniones y helados ... |