Ultimos Posts 1. 08/05/2012 20:19 - Una historia brevísimamente larga La quise desde siempre, mas ella nunca lo supo. Los años fueron transcurriendo y seguí muy de cerca su vida, sus noviazgos, su boda... Estuve a su lado cuando nacieron sus hijos y hasta fui el padrino de uno de ellos. Su rostro se iluminaba cuando me veía, su sonrisa me turbaba dolorosamente. Yo la amaba, pero ella no lo sabía. No sabía que era mi amor imposible. Jamás me casé... 2. 08/05/2012 20:00 - 120 Siento un dolor presente Sobre algo que no existe Es un dolor ciego, caluroso Que me envuelve. La cúpula del cielo está Cada vez más lejos Y duele que en el cuerpo Se acalambre el alma. Sudor negro, de sangre De vino, de agua Mi corazón sangrante Muere un poco con el alba. Mucho no queda Poco sí, menos, quizás De lo que se imaginan O quiero yo mismo imaginar. ...... 3. 13/02/2012 21:04 - Epístolas Vampíricas: Christian Blaine II Jamás olvidaré la expresión de pavor de Cassiano al enterarse en la sala de cine -porque no había querido leer los libros antes- que los vampiros brillan como diamantes ante la luz del sol. No sabía descifrar si su expresión se debía a la sorpresa, al susto o a la indignación. Pero algo sí me sorprendió de él, y es que, rompió su clásica caballerosidad y encanto para proferir una r... 4. 21/09/2011 12:10 - Patetismo literario. Qué mala pata querer ser escritor en tiempos en los que la gente no lee. En tiempos en los que un teléfono inteligente o una computadora de bolsillo para ver bebés reír o animales haciendo malabares la lectura se ha convertido en un pasatiempo casi extinto. Y no, no me refiero a el diario o a las revistas; me refiero a la literatura. Aquella rama del arte cuya misión es enviar nues... 5. 19/09/2011 23:04 - Promesas Incumplidas -¡Pero, papi! Yo quiero una torta muy grande, ¿ya? -dijo Fiorellita, pronunciando apenas bien las palabras. Sus cortos cuatro años de edad le impedían hablar mejor. -Ya, hijita -respondió Arturo. Era su papá. Un papá joven que había sido abandonado por su mujer recién casada para irse con su jefe. Pero eso no importaba. Arturo tenía ante sí a la mujer de su vida, a la que llenaba d... |